Berry, mientras sonaba la música, colocó su mano izquierda en su cadera y se movió de manera nerviosa. Se giró para ponerse frente a las gradas, no delante de la bandera. Finalmente, se quitó una camiseta negra con las palabras «Atleta activista» estampadas en la parte delantera y se la puso en la cabeza.
La lanzadora de martillo estadounidense Gwen Berry le dio la espalda a la bandera de Estados Unidos mientras subía al podio en la ceremonia de entrega de medallas de las pruebas del equipo olímpico de Estados Unidos, pero dijo que su acción no era un mensaje, aunque se siente incómoda con la momento en el que sonó el himno nacional del país.
Mientras DeAnna Price y Brooke Andersen (primera y segunda de la competición) se quedaban quietas en el podio con las manos sobre el pecho y miraban de frente a las banderas de Estados Unidos y Oregón, Berry se movía inquieta y caminaba en el tercer escalón. Luego se alejó. Agarró su camiseta y finalmente abandonó el podio. «Tuvieron suficientes oportunidades para tocar el himno nacional antes de que subiéramos… Estaba pensando en lo que debía hacer. Al final, me quedé allí y me balanceé, me puse la camiseta en la cabeza. Fue una verdadera falta de respeto», explicó a Reuters. Sus gestos no provocaron prácticamente ninguna reacción de las gradas todavía llenas.
«Dijeron que lo iban a tocar antes de que nos marcháramos, luego lo tocaron cuando estábamos ahí fuera», comentó Berry. «Pero realmente no quiero hablar sobre el himno porque eso no es importante. El himno no habla por mí. Nunca lo ha hecho», añadió. «En realidad, no era ningún mensaje. No quería estar allí. Como dije, estaba todo preparado. Hacía calor, estaba lista para hacer las fotos y resguardarme a la sombra», reafirmó la lanzadora de martillo.
El Comité Olímpico de Estados Unidos dijo en marzo que los atletas que compiten en sus pruebas pueden protestar, incluso arrodillarse o levantar el puño en el podio o en la línea de salida durante el himno nacional.
Es un posible tema de conflicto para Tokio 2020, donde el Comité Olímpico Internacional (COI) ha dicho que hará cumplir su regla 50 que prohíbe las manifestaciones dentro de los recintos. «Ninguna manifestación política, religiosa o de propaganda racial está permitida en ningún lugar olímpico», especifica. Es la misma prohibición que hizo que los velocistas Tommie Smith y John Carlos fueran enviados a casa desde los Juegos Olímpicos de verano en México 1968.
Hace dos años, la lanzadora de martillo levantó el puño en el podio tras ganar los Juegos Panamericanos. Esa manifestación llevó a una sanción de 12 meses, pero finalmente el Comité Olímpico y Paralímpico de Estados Unidos se comprometieron a no castigar a los atletas que levantan los puños o se arrodillan en las pruebas selectivas o en Tokio y el castigo fue levantado.
Berry, quien se dirige a sus segundos Juegos Olímpicos, ha prometido utilizar su puesto en Tokio para seguir creando conciencia sobre las injusticias sociales en su país. «Mi propósito y mi misión son más grandes que el deporte», declaró Berry. «Estoy aquí para representar a aquellos… que murieron debido al racismo sistemático. Esa es la parte importante. Por eso voy. Por eso estoy aquí hoy».



