Analisa

Williams Choy

UBUNTU

Yo estoy bien, si tú estás bien.

La gasolina de mi vida

La gasolina de mi vida también ha subido de precio; ahora más que nunca y he aprendido a poder administrarla mejor.

La gasolina es importante para los vehículos, pero también hay que llenar la vida de energía.

Antes del estallido social, estaba buscando todas las formas de consumir menos gasolina. Apagaba el aire, conducía suave, acumulaba los mandados para salir una o dos veces a la semana, llamaba a un Uber o, simplemente, no salía debido a que una salida representaba una parada en la gasolinera.

Llamo a José, el mecánico del carro, y le pregunto si puedo bajar de calidad de gasolina para adquirir la más económica, porque el bolsillo no aguantaba y el carro usualmente tenía el tanque casi vacío.

Recordé que cuando estaba joven y me la pasaba poniéndole al carro dos y cinco dólares para no quedarme por ahí tirada, lo cual, por supuesto, ocurrió dos veces y quedé varada buscando gasolina con un tanquesito en mano.

José me da una clase de economía y física sobre la gasolina y me enseña que, para un funcionamiento óptimo del carro, siempre debía mantener el tanque por la mitad o arriba de ella, con el fin de evitar daños prematuros al sistema de alimentación de combustible. Mucha física cuántica para mí.

Es decir, que cada vez que llegaba a la mitad, lo llenara. Me es muy difícil llevar esto a la realidad, porque siempre me digo, todavía puedo un poquito más. 

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Se requiere estar alerta, consciente de cuidar la alimentación de mi transporte principal y administrar su funcionamiento.

Y aquí es donde cae una peseta nueva en mi vida.  Dicen que como es tu carro por dentro, así es tu vida.

Mi carro siempre está con materiales de trabajo: libros, bolsas, una zapatería ambulante, carretillas, pinturas, cuadros y muchas cosas más.

Antes me daba pena y pensaba que mi vida era un enredo o un desorden, pero ya he aceptado mi vida y así la amo. Con muchas cosas diferentes, mucho trabajo, y con todo lo que me gusta.  Así es mi vida.

Ahora, con este nuevo aprendizaje sobre la gasolina, me di cuenta que he vivido toda una vida exprimiendo hasta la última milésima de gota de gasolina de mi vida para luego descansar. 

He tenido una vida apasionada, tanto así que no sabía en absoluto de regulación de energías, emociones, en fin, de la vida misma. 

Y caía en un período de burnouts o agotamientos fuertes (pero con el tanque de reserva, no creas).

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La gasolina de mi vida también ha subido de precio; ahora más que nunca y he aprendido a administrarla mejor para el mayor rendimiento y óptimo funcionamiento, porque en realidad mi medio principal no es el carro, es mi vida.

La vida de cada uno de nosotros es un tesoro, lleno de muchas joyas con un valor incalculable: seres queridos, fortalezas, logros, fracasos, aprendizajes, experiencias, poder de dar, creatividad, salud física, mental, espiritual. Este tesoro único debe ser cuidado y atendido. 

No dejar que siempre esté medio vacío, sino que siempre este medio lleno de buenos alimentos físicos, emocionales, espirituales, con personas y experiencias que te nutran y te cuiden. Con tiempos y silencios y músicas que solo tú sabes cuáles son.

No esperemos una crisis o una enfermedad para entender la importancia de nuestro cuidado.  

El tanque de gasolina se añade a la simbología de mi imaginario para recordar las nuevas oportunidades de dedicarme tiempo a mí misma, sin dejar que la rutina me lleve en su corriente y me aleje de lo que quiero.  Me ayuda a encontrar dentro de mí, respuestas que muchas veces perdemos de vista por la fuerza del mundo exterior.  

Hoy me cuido, me valoro y disfruto de mis espacios del tanque medio lleno, sin miedo a la soledad y sin miedo al silencio.

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10 comentarios

  1. La soledad nos permite escuchar nuestro interior, ver la señal de la luz roja que nos dan aviso que el combustible se está agotando, esa señal de detente y recarga.
    Recargar nuestro combustible interior en terapia personal, espacio de relajación, soledad e incluso buena compañía.
    Me encanta lo que escribes

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