La guerra nos afecta a todos

La guerra de Rusia y Ucrania nos afecta a todos como seres humanos, pero principalmente en nuestros bolsillos. El conflicto ha llevado a varias compañías de logística a dejar de prestar sus servicios a Rusia e incluso a Bielorrusia.

La guerra de Rusia y Ucrania nos afecta a todos como seres humanos, pero principalmente en nuestros bolsillos.

El conflicto entre Rusia y Ucrania ha llevado a varias compañías de logística internacional a dejar de prestar sus servicios a Rusia e incluso a Bielorrusia. Esto nos afecta a TODOS. Rusia es conocida como el granero del mundo. Hace unos 50 años, Rusia importaba el 50% de sus granos.

Hoy en día es el principal exportador mundial de trigo, pero esto no es todo el panorama. Ucrania es el quinto exportador a nivel mundial de trigo y aceites vegetales. A consecuencia de esto, el precio internacional del trigo se ha disparado a un 150%. El porqué es fácil de comprender y, esperamos que el mundo no tenga suficiente trigo para el consumo usual de la población. En otras palabras, habrá escasez.

Y no solo de trigo, sino también de maíz, petróleo (gasolina), gas y carbón. Esto sin contar el alza que vemos en el precio del acero y metales preciosos. Hoy aún no lo vemos, pero en unas semanas empezaremos a ver que los precios de las barras de pan y productos de trigo subirán y que estos no se encontrarán en las cantidades que se encontraban el año pasado en los supermercados.

Vamos a ver cómo el precio del maíz sube, al igual que el precio del diésel y la gasolina. Esto nos va a generar una inflación. Aunque las sanciones que están aplicando Europa y Estados Unidos son solo para el petróleo y gas y las restricciones de Rusia al dinero internacional, estas nos van a pegar a todos en el bolsillo.

Esto es el primer efecto de corto y mediano plazo que vamos a ver es en las bolsas de valores, el precio de las acciones. Aparte del alza en el precio de los commodities de metales y granos vamos a ver una baja en muchas otras acciones. Apple, Facebook, Netflix, Boeing, Airbus, Adidas, Nike, Microsoft, Dell, entre otras, que dejaron el mercado ruso, en represaría por la invasión.

El problema aquí es que los analistas ya habíamos considerado esas ventas dentro de sus ingresos futuros y al no haberlos, sus rentabilidades bajaran. Los fondos que tienen a estas acciones en sus portafolios bajarán. Así que veremos efectos en los precios objetivos de las acciones a la baja.

Y aunque Rusia no es una gran economía (es más pequeño que el del estado de California en Estados Unidos), aun así es suficiente para cambiar los números de los analistas.

A esto hay que agregarle el costo que vamos a tener todos los que compramos y vendemos productos que se tienen que transportar vía aérea, terrestre o marítima. Los precios de los combustibles seguirán subiendo en el corto y mediano plazo. Estados Unidos liberó parte de sus reservas estratégicas de gasolina para limitar su efecto en ese país.

Pero esto afecta solo temporalmente a ese país, el resto del mundo sufrirá las consecuencias. Todos los productos deberán trasladar el costo del alza en el transporte al consumidor final, entiéndase ustedes y su servidor.

El costo de esta guerra en vidas es terrible, pero el costo económico final lo vamos a pagar todos. Así es el mundo y así es la economía, cuando pensábamos que estábamos saliendo de la crisis de la pandemia ahora viene una guerra a seguir violentando una economía de por sí muy vulnerable. Ahora toca ver qué más piensan hacer Europa y Estados Unidos y cómo nos afectará.

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