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En Panamá queremos cuentas claras

Las denuncias sobre el malgasto de los dineros públicos son recurrentes, pero generalmente no se llega nada, mientras muchos funcionarios tienen un nivel de vida que raya en lo faraónico.

Todo parece indicar que el anuncio del contralor general, Gerardo Solís, sobre la suspensión de los pagos por gastos de movilización a algunos alcaldes y representantes de corregimiento, terminará siendo un espectáculo tan patético como el que dio recientemente, cuando presentó su informe ante la Asamblea Nacional.

Solís, una vez más, actuó para complacer a las graderías y, de paso, intentó arrastrar al procurador de la administración, Rigoberto González, en esa praxis nociva de justificar el uso antojadizo de los fondos públicos, como lo hizo recientemente ante todo el país.

Nos queda claro que no habrá manera de evidenciar nada ilegal en los gastos de movilización, de representación y licencias con sueldo que, desde hace años, disfrutan muchos alcaldes y representantes.

Más allá de la sanción moral y de la presión mediática que trajo consigo toda esta historia de los súper alcaldes y los supra representantes, lo que debemos esa cuestionar a las autoridades llamadas a fiscalizar cómo se utilizan esos recursos, a que hagan su trabajo.

Hay que ganarle a los criminales

Sí, la Contraloría debió -en el tiempo de Humbert, y ahora en el Solís-, pedirles cuentas a esos señores sobre cómo y en qué realmente han estado gastando los fondos destinados a su movilización y los recursos que se les entrega como gastos de representación, entre otros.

Insistimos. Ni el contralor ni nadie podrá demostrar que la asignación de dichos recursos dista de la legalidad. No nos hagamos ilusiones.

Entonces, lo que debe plantearse por parte del contralor y su equipo es la decisión firme y permanente de fiscalizar el manejo de estos dineros y poner al descubierto a quienes los usen de manera alegre, sin destinarlos al propósito que el espíritu de la ley dicta y la intención que tenía quien en su momento legisló sobre el tema.

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