¿Por qué Petro considera a Panamá un departamento de Colombia?

Las intenciones a largo plazo ya están evidenciadas en lo más profundo de ciertas élites políticas colombianas, que buscarán usar su gran poder militar para someter la soberanía panameña.

Gustavo Petro, exguerrillero izquierdista, actual presidente de Colombia.

El pasado 19 de abril del 2023, durante un evento en la ciudad de Washington para hablar sobre las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Colombia, el ministro de Relaciones Exteriores de Colombia, Álvaro Leyva, destacó que las relaciones de Estados con Colombia desde la Separación de Panamá en 1903 fueron pasos «muy, muy equivocados» que generaron que Panamá no siguiera siendo un departamento colombiano.

«Por momentos esos 200 años habían sido muy, muy equivocados y que prueba de ello era que la charla de este martes —de no haber sido así— la estarían teniendo en el Departamento de Panamá», dijo el canciller colombiano, refiriéndose a la separación de Panamá en la que Estados Unidos tuvo un rol importante.

En el evento, también el canciller Leyva abogó por una «distribución de la riqueza», tal como los discursos populistas (y del marxismo leninismo) del cual el actual presidente de Colombia, Gustavo Petro (ex guerrillero del M19 hasta la desmovilización de esta organización en 1990), es protagonista.

La República de Panamá se independizó de España el 28 de noviembre de 1821, uniéndose después, voluntariamente, al proyecto del prócer sudamericano Simón Bolívar de la Gran Colombia del cual formaban parte Venezuela, Cundinamarca (la actual Colombia), Ecuador y Panamá.  Sin embargo, en 1830 la Gran Colombia se disuelve, y Panamá decide tomar el mismo camino, separándose el istmo de esa nación.

Ese fue el primero de 17 intentos separatistas, además de cuatro separaciones declaradas hasta que, el 3 de noviembre de 1903, se da la separación definitiva, debido al grave abandono político, social, económico y de infraestructura en que Colombia tenía al Departamento de Panamá y el rechazo del Senado colombiano al Tratado Herrán-Hay entre Estados Unidos y Colombia para finalizar la construcción del canal interoceánico por territorio panameño.

El comentario del canciller Leyva no pasó desapercibido. En Panamá, varios diputados se han mostrado incómodos y molestos por las palabras del canciller colombiano: «La actitud del gobierno de Colombia, en una evidente manifestación de soberbia y de desprecio hacia Panamá, han estado mancillando nuestra soberanía e irrespetando nuestra nacionalidad», dijo el diputado panameño Agustin R. Sellhorn.

Agregó que la molestia no era solo por el comentario, sino por la reunión entre el gobierno colombiano y el estadounidense para abordar la interconexión eléctrica entre Panamá y Colombia sin la participación de los panameños. «Es inconcebible… pero no cesan en sus malas actuaciones. El propio canciller Leyva que estuvo en Panamá, que no les dio afinidad a los periodistas, está manifestando que Panamá cometió un error grave al independizarse, como si no tuviéramos independencia y soberanía. Tenemos que exigirle a nuestra Cancillería que exija respeto».

VEA ESTO: Conservar la calma

Sin embargo, estas declaraciones van más allá de una falta de respeto, pues más bien son algo que se está generalizando entre los países que están surgiendo como nuevas potencias regionales y mundiales en el Nuevo Orden Multipolar Asimétrico, liderados por las naciones de los B.R.I.C.S. (Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y alegremente seguidas por otros países autocráticos también con aspiraciones imperialistas, tales como Corea del Norte, Irán, etc.

La guerra en Ucrania está produciendo una reconfiguración del escenario geopolítico, más allá de la concreción de las líneas fronterizas de los países.

Lo que plantea este Nuevo Orden Mundial es el regreso de la competición estratégica entre grandes potencias, sin que las organizaciones Internacionales (ONU, OEA, etc.) puedan oponerse a ello. La Paz Americana, que ha regido el planeta desde 1945, tan criticada por el unilateralismo estadounidense y su intervencionismo hegemónico, ha llegado a su fin.

El nuevo mundo multipolar en que el mundo se está asomando es el peor escenario posible, donde los imperios y los grandes hegemones, potencias regionales o mundiales, ejercerán su poder a discreción en contra de los países más débiles, ya sea sometiéndolos económica o militarmente, o anexando territorios (o incluso engullendo países enteros) por el poder de la fuerza de las armas, esto último expresamente prohibido en la Carta de las Naciones Unidas de las cuales todos los países firmantes han cumplido cabalmente desde su fundación hace 78 años.

Ya hemos visto, en los últimos meses, varios ejemplos de ello: Rusia ha invadido Ucrania desde el 24 de febrero del 2022 con la intención expresa de anexarse un cuarto de su territorio, desconociendo su existencia como nación y como país y, posteriormente, declarando, a través de la Duma rusa, la abolición de la independencia de las antiguas Repúblicas de la Unión Soviética independizadas a principios de los noventa y reconocidas por la Organización de Naciones Unidas.

VEA ESTO: Canciller colombiano Álvaro Leyva se disculpa con Panamá

Posteriormente, el 24 de abril del 2023, el embajador de China en París, Lu Shaye, aseguró que las naciones que formaron parte de la desaparecida Unión Soviética «no tienen estatus efectivo dentro del Derecho Internacional porque no existe un acuerdo internacional para concretar su estatus como países soberanos» poniendo en duda la soberanía de más de 16 países diferentes.

En América, no tenemos que irnos muy lejos, pues el presidente Nicolás Maduro de Venezuela (aliado de Rusia, China y de política marxista leninista) ha decretado la creación de un nuevo «territorio para el desarrollo de la fachada atlántica» de Venezuela en el Esequibo (que conforma el 60% del territorio de la República de Guyana), una zona que se ha disputado durante años con Guyana y que posee grandes reservas gasíferas y petroleras, a través de una «consulta pública» dentro de Venezuela para decidir el destino de otro país más pequeño (muy similar a lo que está haciendo Rusia con Ucrania).

Por lo tanto, las declaraciones del ministro de Relaciones Exteriores del presidente Gustavo Petro (quien sostiene negociaciones con Nicolás Maduro para ayudar a Venezuela a evadir las sanciones internacionales y busca ganarse la confianza de Vladimir Putin y de Xi Jinping) no son desafortunadas, ni un accidente ni un mal chiste, sino más bien parte de la política exterior del actual gobierno colombiano. Prueba de esto, es que, Petro en su búsqueda de seguir los pasos de Lula Da Saliva, presidente de Brasil, apoya a éste en la consecución de sus esfuerzos para ganarse el agradecimiento de Moscú y Pekín.

El 26 de abril de este mismo año, Petro realizó un cambio de gabinete, retirando a siete de los ministros más moderados y más de derecha, para incorporar en sus carteras a personas más afines con su ideología izquierdista.

VEA ESTO: Zulay Rodríguez culpa a Cortizo y Carrizo por caso de lingotes de oro

Entre los que permanecieron en su cargo, por supuesto, se encuentra el ministro de Relaciones Exteriores Álvaro Leyva. Aunque el ministro Leyva envió una carta de disculpa a la República de Panamá, las intenciones a largo plazo ya están evidenciadas en lo más profundo de ciertas élites políticas colombianas, que, aprovechando el contexto, si las condiciones se muestran favorables, buscarán usar el gran poder militar de Colombia (El 2º país más poderoso militarmente de América Latina según el canal RT noticias) para someter la soberanía panameña.

Compartir:
VEA TAMBIÉN:

2 comentarios

  1. BUENO..LOS GRINGUEROS ABUNDAN POR DOQUIER……NO SEREMOS JAMAS UN ESTADO LIBRE ASOCIADO—-UN SOLO TERRITORIO–UNA SOLA BANDERA–CUATRO FRONTERAS—PANAMA PARA LOS PANAMEÑOS—-LOOR AL GRAN TORRIJOS–..SU POSTULADO—LO QUE QUIERO PARA MIS HIJOS ES LO QUE QUIERO PARA MI PATRIA—-ALELUYA—

  2. ¿Qué pretende este señor? Apoderarse de Panamá ahora que hemos progresado en todo sentido? La historia señala que durante los 81 años que estuvimos unidos s la Gran Colommbia, el entonces Departamento de Panamá, estuvo sumido en el atraso económico, industrial, laboral, educativo, comercial en todo. Está muy equivicado. Estaremos pendiente de sus intenciones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimas entradas

Suscríbase a nuestro boletín

Veracidad, Información y Precisión.