Analisa

Williams Choy

UBUNTU

Yo estoy bien, si tú estás bien.

Regalos que valen la pena y que nunca olvidaremos

Hay regalos obligados, para quedar bien, por caridad, por lástima, por hacer lo correcto, por premiar o para que el otro se sienta comprometido a ser recíproco, pero de eso no se habla.

Hay regalos de diversas formas y tamaño, pero hay otros que no se puede tocar y significan mucho. Foto: EventoElements

Hace años me di cuenta de lo mucho que me gusta regalar y recibir regalos. Gary Chapman asegura en su libro “Los cinco lenguajes del amor” que uno de sus lenguajes para expresar amor y sentirse amado es el regalo.

Como la hija pequeña de la casa, creo que fui un poco consentida y he recibido durante mi vida cuanto regalo se puedan imaginar.

Al escribir estas líneas me doy cuenta que se trata de un tema profundo. Esto, porque los regalos tienen un sentido que va más allá de la envoltura y el precio. Ahora, en esta Era de lo material, no hay excusa para no encontrar un buen regalo.

Los regalos tienen su propia codificación. Hay regalos rápidos, delicados y del bolsillo. Los hay para verte más linda, para sentirte mejor, y ahora los regalos son experiencias. También hay regalos del alma, sin pretensión; que tienen una intención más allá de lo material y de agradar o sentir regocijo.

He regalado mucho. Algunas veces desde el alma, otras veces por compromiso o por el qué dirán. También he comprado artículos en serie para ser eficiente, usualmente algo que me gusta a mí, sin pensar si le gustará al que lo recibirá. He sido precavida y también los he adquirido de antemano, para cuando surja algo. Confieso que he llegado hasta a reciclar regalos.

Me ha tocado recibir regalos con malcriadez y de mala gana, hasta los he criticado y juzgado para mis adentros. Y muchos otros, los he agradecido intensamente.

En tiempo de mascarillas, miremos a los ojos y escuchemos al corazón

Hay regalos obligados, para quedar bien, por caridad, por lástima, por hacer lo correcto, por premiar o para que el otro se sienta comprometido a ser recíproco, pero de eso no se habla.

Hay personas, y me incluyo, que quieren ser recíprocas y devuelven el regalo y siempre el que está en deuda regala de vuelta y así el obsequio deja de ser un regalo del alma para convertirse en un “deber”.

Luego de haber vivido una pandemia y observado cómo en ella los regalos recobraron vida en un momento de tanta pérdida y dolor, por la necesidad de reconfortar, agradecer o mostrar cariño, he aprendido a ver los regalos desde otra perspectiva.

No se trata de dejarse seducir por el exagerado acoso visual de las fuerzas del mercadeo, más bien se trata de atender el fondo y no tanto la forma.

Luego de este periodo, he pensado en buscar las formas de combatir el exceso de “cosas” y revisar cuáles son verdaderamente útiles. También me he dispuesto a simplificar las maneras, así como mi necesidad de regalar y de recibir regalos. 

En realidad, los regalos no sirven de nada si no cumplen un cometido en la vida del que regala y del que lo recibe.

Un enfermo se alegraría con un regalo, pero nunca un detalle material, lo alegrará más que el regalo de tener salud.

Ubuntu, para relaciones más solidarias y menos dañinas

Una forma de buscar los mejores regalos podría ser empezando con uno mismo. ¿Qué regalos del alma me puedo dar yo?

Una reflexión, un tiempo de conexión con la naturaleza, un café conmigo. Los mejores regalos son los que uno mismo se puede dar. Esos que te den paz mental, salud, tranquilidad, hacer lo adecuado, respetarte, quererte, estimarte, amarte.  Primero a ti y luego a los demás y, seguramente, recibirás de vuelta esos mismos regalos.

Los regalos que valen son los permanentes, los constantes, no los de temporada. Si regalas durante los primeros 11 meses del año, en el momento que lo sientas, no tendrás porqué andar desesperado en diciembre.

Ciertamente, me dieron muchos regalos por ser la consentida, pero no fueron solo regalos materiales, también estuvieron los del alma, aquellos que me ayudaron a quererme más, a querer más y dar más. Esos son intangibles, pero imperecederos.

Los otros regalos materiales se dañaron o se perdieron, pero los del alma siguen.

Podríamos aprender a ver la vida como un regalo, mi vida es un regalo. Y esto se convierte en una forma de vivir más liviano, con más serenidad y con mayor bienestar.

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11 comentarios

  1. HERMOSO!!!!!!😍😍😍😍😍 el mejor regalo que podemos dar es amor y amistad de verdad a quienes queremos. Después de esta pandemia mundial nos damos cuenta que es lo verdaderamente importante…. un gran abrazo querida Analisa

    1. ¡Confieso que yo también he reciclado regalos 🙈! Y he comprado en serie y por anticipado “por si…” pero es verdad que también para mi el mejor regalo son esos momentos de conexión conmigo misma y con los demás. Definitivo me voy a regalar más momentos en la naturaleza porque me llenan de energía ☺️… y si son acompañada, ¡regalo extendido!

  2. Excelente mensaje y muy acertado. Si bien es cierto todo lo descrito, soy de las que el regalo que compro lleva esencia, pensamiento, gratitud y felicidad, son bien escogidos pero sobre todo llevan amor! Dios te bendiga amiga!

  3. Maravillosa reflexión y muy importante el darte a ti primero para poder estar llenita y dar con amor a los demás. Gracias por tu constante compartir!

  4. Gracias por la reflexión querida Analisa. Sin duda la vida es un regalo, que lindo es valorarla y valorar a quienes nos la dieron, ahí comenzó todo 🙏🏻. Un abrazo!

  5. Excelente reflexión Analisa, me gusta tú forma agradable y motivadora de escribir. También creo que los mejores regalos que podemos dar son los que salen del corazón; primero para querernos a nosotros mismos y luego hacer ese regalo de amor extensivo a nuestros familiares y amigos. Gracias por compartir

  6. La vida es un regalo 🎁. Ver salir el sol
    Es un regalo, sentir la brisa Del Mar es un regalo, poder oler un rico aroma y degustar un excelente alimento es un regalo. Así es mi percepción del amor … quien nada espera… ABSOLUTAMENTE TODO LE PARECE UN REGALO. Tu amistad es un regalo.

  7. Que bonita reflexion Analisa. Te felicito por compartir lo que sientes y lo que es el verdadero sentido de regalar. Un fuerte abrazo para ti y toda tu familia🥰❤️🙌🏽👏

  8. Gracias por compartir.

    Me encanto.
    Me identifique.
    No me gusta regalar por compromisos.
    Hasta oro a Dios para ser precisa al regalar.
    Amo regalar tiempo, amor,escucha activa, amo regalar sonrisa.
    Amo regalar por gracia lo que por gracia he recibido, el amor de Jesús.

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