Panamá está trabajando para conseguir que los creadores y desarrolladores del arte se integren de manera fuerte y robusta, a fin de que los derechos culturales y ciudadanos no sean una utopía.

A través del tiempo hemos visto con complacencia el crecimiento de la gestión cultural, dando un significativo aporte a las distintas áreas de creación como lo son la música, las artesanías, la escritura, teatro, la danza, cine, etc., convirtiendo la gestión en un ecosistema que nos devela la diversidad artístico cultural que tenemos en el país.
A la luz de una realidad creciente, este sector poco a poco ha dejado de ser la cenicienta del país para convertirse en un eje de importancia en la economía, dando frutos a los cientos de emprendedores que trabajan en el sector y, sin duda, estamos viendo un cambio en lo que hoy día son ciertas áreas creativas que antes eran poco vistas.
El cine se convirtió en una industria robusta y ya estamos dando los pasos para ser grandes en este arte, exportando nuestro talento que ya se ha visibilizado en otros continentes; los artesanos se sienten mucho más apoyados, además incursionaron en áreas no tradicionales dentro de este arte de la creación y emprendimiento. Igualmente, en la literatura, en donde el sector de la escritura creció más de un 300% en los últimos 15 años. Además, Panamá tiene más de 30 premios literarios, 12 de ellos son parte del quehacer del Ministerio de Cultura.
El teatro, no obstante, tuvo un bajón en la pandemia. Ahora ha regresado con nuevos bríos y vemos con alegría que hay en escena siempre una buena obra de teatro para el disfrute de todos los gustos. montadas en con gran esfuerzo, pero con gran excelencia y compromiso. En este momento se presentan un promedio de 20 obras de teatro.
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Cada día nos asombramos con nuevos artistas plásticos que van dejando estampada su identidad en cada obra pictórica.
En cuanto a la música, siento que tenemos que superar muchos obstáculos para ser competitivos en otros países, sobre todo en el género salsa.
Hace unos años, Panamá fue el dueño del territorio de los salseros, pero nos hemos ido quedando rezagados y ahora es Cali quien ocupa el primer lugar en este género que ha hecho de esta ciudad un fuerte generador de turismo.
Debo decir que la si bien la salsa no muere debemos presionar para que las más de 20 orquestas de salsa que tenemos en el país, tengan sus públicos, que las personas asistan a sus presentaciones.
Los músicos en su gran mayoría no pueden vivir de su arte y deben adquirir un trabajo fijo para cumplir con sus obligaciones. Esto lo vemos mucho en los grupos de mariachis y los músicos de salsa que hay en el país. Casi todos trabajan en distintos espacios y muchos de ellos son profesionales de distintas disciplinas.
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Todos estos trabajadores de la cultura lo hacen contra viento y marea, generando grandes proyectos que muchas veces no son apoyados.
El empresario local ve que su inversión en cultura no tiene réditos, exceptuando de este ámbito artístico a los géneros típicos, folklore y décimas que siempre tienen muchas veces un lleno completo en el interior del país.
Este público está cautivo siempre, esperando un baile y lo que antecede al baile, “la cantadera” o el verso cantado que tal vez, desde lo nuestro, es una de las expresiones más lindas y difíciles en tanto que en la décima se da la improvisación, que es difícil si el cantante de decima no tiene la destreza en la improvisación.
Todos los aspecto del arte se convierten en economía creativa que, según la UNESCO, representa el 3% del PIB mundial.
Todas las actividades creativas deberían generar ingresos por la venta de sus productos, aunque estos no se vean, pero se sienten y son el disfrute de los usuarios.
Panamá está trabajando para conseguir que los creadores y desarrolladores del arte se integren de manera fuerte y robusta, a fin de que los derechos culturales y ciudadanos no sean una utopía y que todos los habitantes de nuestro país podamos recibir con el menor costo posible, el fruto del esfuerzo que solo se dará con la unidad y participación de todos los agentes culturales que trabajamos día a día para que la cultura sea la buena noticia en todos los canales de televisión, tanto público como privado.
















